Rosquillas de anís

Las rosquillas de anís llevan una masa sencilla con huevo, aceite, ralladura de limón y anís dulce. Se fríen por tandas y se pasan por azúcar mientras aún están templadas.

Para que queden tiernas, conviene añadir la harina poco a poco y mantener el aceite a una temperatura moderada. La masa debe poder manejarse, pero conservar cierta suavidad y una ligera adherencia.

Rosquillas de anís doradas y cubiertas de azúcar sobre una blonda blanca

Ingredientes (para 24 rosquillas):

  • 2 huevos medianos
  • 100 g de azúcar, para la masa
  • 60 ml de aceite de oliva suave, para la masa
  • 50 ml de anís dulce, licor; para la alternativa sin licor, 1 cucharada de semillas de anís (ver consejos)
  • 40 ml de leche
  • 450 g de harina de trigo, más hasta 50 g si la masa lo necesita
  • 8 g de levadura química, tipo impulsor para bizcochos
  • La ralladura de 1 limón, solo la parte amarilla
  • 1 pizca de sal
  • Aceite de oliva suave o de girasol, suficiente para freír
  • 60 g de azúcar, aproximadamente, para rebozar

Elaboración:

Preparación de la masa

  1. Bate los huevos: Mézclalos con los 100 g de azúcar hasta que este se integre. Añade los 60 ml de aceite, el anís, la leche y la ralladura de limón. Remueve bien.
  2. Incorpora la harina: Mezcla la harina con la levadura y la sal. Añádela a los líquidos poco a poco, primero con una cuchara y después con las manos. Si usas la alternativa sin licor, reserva parte y ajusta según la textura. Trabaja solo hasta obtener una masa homogénea, blanda y ligeramente pegajosa.
  3. Deja reposar: Tapa el bol y deja reposar 20 minutos. Después comprueba la textura: debe permitir formar las rosquillas con las manos ligeramente aceitadas. Solo si resulta imposible manejarla, añade parte de los 50 g de harina extra, cucharada a cucharada.

Formado de las rosquillas

  1. Divide la masa: Con las manos ligeramente untadas con el aceite destinado a la fritura, forma unas 24 bolas de tamaño parecido. No añadas harina a la mesa salvo que sea imprescindible.
  2. Abre el centro: Haz un agujero en cada bola con los dedos y ensánchalo con suavidad. Déjalo de unos 2 cm, porque se cerrará parcialmente al crecer la masa. Procura que todas las rosquillas tengan un grosor similar.

Fritura y acabado

  1. Calienta el aceite: Pon suficiente aceite en una sartén honda para que las rosquillas floten. Caliéntalo a unos 160-165 °C, sin que humee.
  2. Fríe por tandas: Cocina pocas rosquillas cada vez, unos 4-5 minutos, dándoles la vuelta hasta que estén doradas. Abre la primera para comprobar el centro y ajusta el fuego y el tiempo.
  3. Escurre y azucara: Retíralas a papel absorbente. Pásalas por el azúcar cuando estén templadas y deja enfriar en una rejilla o fuente, sin apilarlas.
Vista cenital de las rosquillas de anís caseras espolvoreadas con azúcar
Consejos adicionales:
  • Añade la harina extra solo después del reposo y en pequeñas cantidades. Una masa demasiado seca da rosquillas más duras.
  • Sin licor de anís: Infusiona 1 cucharada de semillas de anís en los 60 ml de aceite de la masa, templado. Deja enfriar totalmente y úsalo colado o con las semillas, como prefieras. Omite el licor y añade la harina poco a poco: al retirar ese líquido puede sobrar parte. Busca siempre una masa blanda.
  • Controla el aceite entre tandas. Si las rosquillas se oscurecen enseguida, baja el fuego para que puedan cocinarse por dentro.
  • Guárdalas completamente frías en una caja bien cerrada, en un lugar fresco y seco. Están mejor recién hechas y durante los dos o tres días siguientes.
Sugerencias de presentación:
  • Sírvelas con café, infusión o leche y el azúcar repartido por la superficie. Si las apilas, espera a que estén frías para que no se humedezcan.
Información nutricional:

Son un dulce elaborado con harina, azúcar, huevo y aceite. La fritura añade grasa, cuya cantidad depende de la temperatura y del escurrido. Contienen gluten, huevo y leche. La versión con licor de anís no debe considerarse libre de alcohol tras la cocción. La alternativa con semillas no lleva licor.

Tiempos:
  • Preparación y formado: unos 25 minutos.
  • Reposo de la masa: 20 minutos.
  • Fritura por tandas: unos 25 minutos.
  • Total: aproximadamente 1 hora y 10 minutos, más el enfriado final. La alternativa sin licor necesita además que se enfríe el aceite infusionado.

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Las acompañas con café o con una infusión? Cuéntanos cómo te han quedado y valora estas rosquillas de anís con estrellas.

La historia detrás de la receta

El limón y el anís perfuman la masa antes de llegar a la sartén. Después toca dar forma a las rosquillas, procurando que el agujero no quede pequeño. Para esta tarea es deseable contar con los dedos de hijos o nietos: saldrán del tamaño de sus deditos.

Se pasan por azúcar todavía templadas y se dejan enfriar. No necesitan un acabado preciso; sus formas distintas también cuentan cómo se han hecho.

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