Bocados tiernos de calabaza asada con parmesano, cocidos y salteados en una salsa verde de calabacín que los envuelve (como en las fotos). Quedan suaves, con ligero punto dulce y una salsa que napa sin ser pesada.

Ingredientes (para 4 personas):
- Gnocchi
- 1 kg de calabaza
- 1 huevo L
- 60 g de parmesano rallado (opción: queso curado con cuajo microbiano/vegetal)
- 250–300 g de harina de trigo
- Sal
- Nuez moscada
- Pimienta negra
- Salsa verde de calabacín
- 1 calabacín grande
- 1 cebolla pequeña
- 1 diente de ajo
- 150 ml de caldo de verduras
- 150 ml de nata para cocinar (opciones: leche evaporada o 150–200 ml de bebida vegetal sin azúcar)
- 2 cucharadas de pesto de albahaca (opciones: pesto sin anchoas o pesto con queso de cuajo microbiano/vegetal / pesto vegano)
- 2–3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 30 g de mantequilla
- Sal
- Pimienta negra
- Para terminar
- Parmesano rallado (opciones: queso curado con cuajo microbiano/vegetal o levadura nutricional)
- Hojas de albahaca o perejil (opcional)
Elaboración:
- Asa la calabaza. Parte la calabaza, quita semillas y hornea a 200 °C 35–45 min hasta muy tierna. Saca la pulpa y escúrrela 10–15 min en colador fino o paño (importante). Debes quedarte con ≈ 400 g de pulpa seca.
- Masa. En un bol mezcla pulpa templada, huevo, parmesano, sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. Incorpora harina poco a poco (empieza con 200 g) hasta lograr una masa suave, apenas pegajosa pero moldeable. No amases en exceso. Reposa 10 min.
- Forma los gnocchi. En mesa enharinada, divide la masa en porciones y forma cordones de 2 cm. Corta en trocitos de 2 cm y, si quieres, márcalos con un tenedor. Colócalos en una bandeja enharinada.
- Cocción. Hierve agua con sal. Cuece los gnocchi en tandas: cuando floten, deja 1 minuto y sácalos a una bandeja ligeramente aceitada.
- Salsa. En sartén amplia, calienta aceite + mantequilla. Pocha cebolla 4–5 min; añade ajo 30 s. Incorpora el calabacín en dados y saltea 4–5 min. Moja con caldo, reduce 2 min; añade la nata, hierve suave 2–3 min y mezcla el pesto. Ajusta de sal y pimienta.
- Salteado final. Pasa los gnocchi a la sartén y saltea 1–2 min para que la salsa nape. Sirve al momento con parmesano y, si te gusta, un poco de albahaca.
- Si no quieres utilizar ingredientes de origen animal: usa queso curado con cuajo microbiano/vegetal en lugar de parmesano, pesto sin anchoas (o casero) y caldo de verduras para la salsa.
- Si quieres reducir lácteos, sustituye la nata por leche evaporada o por 150–200 ml de bebida vegetal sin azúcar; ajusta de sal y añade 1 cda de AOVE al final para dar brillo.
Consejos adicionales:
- Seca bien la calabaza. Si quedó húmeda, pon la pulpa unos minutos en sartén sin grasa para evaporar agua. Así usarás menos harina y quedarán más tiernos.
- Harina, la justa. Añade solo hasta poder formar los cordones. Cuanta más harina, más densos.
- Congelar. Congela los gnocchi crudos sobre bandeja; luego a bolsa. Cuece sin descongelar (tardan 1–2 min más).
- Sin nata. Sustituye por leche evaporada o por 80 g de queso crema + 80 ml del agua de cocción.
- Acabado crujiente (opcional). Tras cocerlos, saltea los gnocchi 1–2 min en mantequilla hasta dorar y luego mézclalos con la salsa.

Sugerencias de presentación:
- Sirve en plato hondo con la salsa envolviendo los gnocchi y pimienta negra recién molida por encima (como en las fotos).
- Acompaña con parmesano extra en la mesa.
Información nutricional (aprox. por ración)
- Calorías: 610 kcal
- Proteínas: 18 g
- Grasas: 25 g
- Carbohidratos: 82 g
- Azúcares: 8 g
Tiempo de preparación:
- Preparación: 25 minutos
- Cocción calabaza: 35–45 minutos
- Cocinado final: 15–20 minutos
- Tiempo total: 1 h 15 min aprox.
Preguntas frecuentes (FAQ)
Anímate con estos gnocchi de calabaza de Bel: suaves, sabrosos y con una salsa verde que conquista. ¡Cuéntame cómo te quedaron y deja tus ⭐⭐⭐⭐⭐!
La historia detrás de la receta
La primera vez que saqué estos gnocchi de calabaza a la mesa tenía público exigente: la novia de mi hijo, italiana de Sicilia. Sí, me la jugué —hacer gnocchi a una italiana no es poca cosa. Asé bien la calabaza, usé la harina justa y los serví con la salsa verde de calabacín y pesto. Sonrió al primer bocado y pidió repetir. Desde entonces, quedaron bautizados en casa como “los gnocchi que aprobaron en Sicilia”.
¡Compártela!:
