El palo catalán con nata es una delicia de las de toda la vida… tan suave, tan nostálgico, que parece salido directamente de una merienda de domingo en una pastelería de los años 60. Es un clásico de pastelería con masa choux ligera, corteza dorada y corazón de nata montada y admite acabados variados —azúcar glas, glaseado de caramelo claro o cobertura de chocolate— y es perfecto para meriendas y celebraciones. Incluyo dos métodos: tradicional y Thermomix.

Ingredientes (para 12 unidades):
- 125 ml agua
- 125 ml leche entera
- 100 g mantequilla
- 1 cdita azúcar
- 1/2 cdita sal
- 150 g harina de trigo (todo uso)
- 4 huevos L
- 500 ml nata para montar (35% MG)
- 60 g azúcar glas
- 1 cdita extracto de vainilla
- 150 g chocolate negro (opcional, cobertura)
- 60 ml nata para la cobertura de chocolate (opcional)
- 10 g mantequilla (opcional, brillo de la cobertura)
- Azúcar glas (opcional, para espolvorear)
- 100 g azúcar + 30 ml agua + unas gotas de limón (opcional, glaseado de caramelo claro)
Elaboración:
Preparación:
- Prepara bandejas: Dos bandejas con papel de horno. Dibuja 12 guías de 10–11 cm (opcional) y dales la vuelta.
- Manga pastelera: Acopla una boquilla rizada/grande (12–14 mm) y reserva.
- Relleno de nata: Enfría boles y varillas 10 min. Monta la nata con el azúcar glas y la vainilla hasta picos firmes; guarda en nevera.
Cocción:
- Panade: En un cazo pon agua, leche, mantequilla, azúcar y sal. Lleva a ebullición. Retira del fuego, añade de golpe la harina tamizada y remueve fuerte con espátula. Vuelve al fuego medio 1–2 min hasta que la masa se despegue y deje una película en el fondo
- Incorpora huevos: Pasa la masa a un bol y deja templar 5 min. Añade los huevos uno a uno, mezclando bien antes del siguiente, hasta lograr una masa brillante que forma un pico al levantar la espátula.
- Panade: Vierte agua, leche, mantequilla, azúcar y sal. 5 min/100 °C/vel 1. Añade la harina de golpe. 20 seg/vel 4. Programa 1 min 30 seg/100 °C/vel 3 para secar la masa.
- Incorpora huevos: Deja templar 8–10 min (tapa abierta). Con la máquina en vel 4, añade los huevos uno a uno por el bocal; mezcla 30–40 seg tras cada huevo hasta textura de pico.
Formado y horneado:
- Escudilla: Llena la manga y forma 12 bastones de 10–11 cm dejando separación. Humedece ligeramente la superficie con un dedo mojado para borrar puntas.
- Horneado: 200 °C, calor arriba y abajo, 10 min. Sin abrir el horno, baja a 180 °C y hornea 18–22 min más, hasta dorados y secos. Apaga, entreabre la puerta con una cuchara 10 min para que no colapsen. Enfría en rejilla.
- Relleno: Abre cada palo con corte lateral o base. Rellena con la nata montada usando boquilla rizada. Si lo prefieres, también lo puedes rellenar con crema pastelera (ver receta).
Acabados (elige uno o combina):
- Azúcar glas: Espolvorea generosamente.
- Glaseado de caramelo claro: Hierve 100 g de azúcar con 30 ml de agua y unas gotas de limón hasta color miel pálida. Deja bajar 1–2 min y pincela la superficie.
- Cobertura de chocolate: Calienta 60 ml de nata hasta que humee y viértela sobre 150 g de chocolate troceado; reposa 1 min, mezcla hasta liso y añade 10 g de mantequilla. Cubre la parte superior y deja fijar.

Consejos adicionales:
- La masa choux debe quedar consistente pero fluida: si cae en cinta y forma pico, está perfecta.
- No abras el horno en la primera fase de horneado.
- Si el interior queda húmedo, vuelve 5 min al horno a 160 °C.
- Puedes congelar las conchas horneadas y vacías; rellena el día de servicio.
Sugerencias de presentación:
- Sirve surtido: uno con azúcar glas, otro con caramelo y otro con chocolate.
- Acompaña con café o chocolate caliente.
Información nutricional (aprox. por ración)
- Calorías: 230 kcal
- Proteínas: 5 g
- Grasas: 15 g
- Carbohidratos: 18 g
- Azúcares: 7 g
Tiempo de preparación:
- Preparación: 25–30 min
- Horneado y acabado: 35–40 min
- Tiempo total: 60–70 min
Preguntas frecuentes (FAQ)
Anímate con este palo catalán: masa choux perfecta, nata suave y el acabado que más te guste. ¡Cuéntame cómo te ha quedado y valora la receta con estrellas! ☆☆☆☆☆
La historia detrás de la receta
En muchas ciudades se vendía como “palo de nata”, y algunos lo recuerdan como el dulce que se pedía los domingos después de misa o en cumpleaños familiares. Su forma alargada, la textura suave del bollo y la nata que se escapa con el primer bocado lo hacen irresistible. Este pastel me lleva a aquellas tardes de novios: parábamos en la pastelería y pedíamos uno para cada uno, siempre con nata y, a veces, con chocolate por encima. Con el tiempo aprendí a hacerlo en casa y es uno de esos dulces que preparo cuando queremos celebrar algo sencillo.
¡Compártela!:
